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lunes, 2 de abril de 2007

De mandos a distancia y ratones: periodistas y blogueros

A lo mejor estamos a las puertas de una revolución que no hemos sabido calibrar o se está produciendo de manera tan rápida que no hemos podido reaccionar adecuadamente: me refiero al fenómeno blog y la crisis de credibilidad de los medios de comunicación tradicionales (diarios en papel, televisiones y radios generalistas...).

Los blogs se hacen fuertes en directorios temáticos (como dmoz.org), al estilo de las páginas amarillas de los teléfonos. Por su parte, YouTube abre canales cada día (colectivos, artistas, individuos, productoras, hasta las propias televisiones generalistas lo hacen) y se parece cada vez más a una parrilla de canales digitales. La radio, también, aprende de los gustos del oyente, de sus elecciones... Todos estos cambios quiebran el modelo de comunicación establecido en el que la audiencia recibía y callaba. El mando a distancia, el auténtico tótem del poder del espectador por obra y gracia del zapeo, es en realidad un espejismo; el auténtico mando a distancia es hoy un dispositivo con dos botones y una rueda: el ratón, el auténtico mando a distancia universal.

Probablemente desde unos años antes, pero sobre todo desde que las mentiras y los silencios interesados de las grandes cadenas estadounidenses respecto a la guerra de Irak fueron conocidos y reconocidos por sus responsables, la credibilidad de estos medios no ha parado de bajar (a pesar de que las televisiones también las conocían, las primeras fotos de los cadáveres de soldados muertos en Irak se publicaron en blogs, puesto que los medios tradicionales cedieron a las presiones de la Casa Blanca para no hacerlo). La gente renuncia a informarse por los canales habituales y busca otras fuentes menos institucionalizadas y más cercanas a su realidad. Por si fuera poco, los diarios gratuitos aceleran aún más esta mutación de las costumbres: la información escrita (como la audiovisual) no se paga, y lo que no se paga no tiene valor. Y para acabar de rematarlo en Internet estalla el fenómeno blog, esa revolución de páginas de opinión personales (sobre cualquier tema posible) que multiplican hasta límites inabarcables la oferta de información, cultura y conocimiento (y también de chorradas). Sus autores son personas que carecen del prestigio académico o profesional de los periodistas tradicionales, pero su desparpajo y su agudeza analítica suplen perfectamente esas supuestas carencias. Lo único que diferencia a periodistas y blogueros es el apoyo de una marca que ofrezca credibilidad y que a la vez garantiza la difusión de sus textos. El bloguero debe superar estos hándicaps a base de éxito de audiencia, y una vez conseguido esto nada diferenciará al periodista del bloguero.

Muy pocos lo consiguen, puesto que se trata de una competición en un contexto de libertad anárquica (la que caracteriza a Internet), pero finalmente los blogueros consagrados son referencia hasta para los medios tradicionales, que los citan como fuente o reproducen sus opiniones. Su prestigio no proviene de la universidad ni de la empresa (a veces sí porque a ellos les interesa convertirse en blogueros) sino de la audiencia, de las visitas a su blog, la objetivación del éxito santificada por la televisión y luego extendida a todos los demás medios.

Si eliminamos de la ecuación la credibilidad y la difusión, un periodista y un bloguero no se diferencian en apenas nada. Es más, los últimos disfrutan de una mayor libertad para la crítica al no estar sometidos a una disciplina de intereses empresariales, además emplean un lenguaje más asequible para el no iniciado, lo cual hace más atractivos sus textos; y aunque es posible que no tengan tan presente aquello de contrastar las fuentes ni dar la voz a todas la partes en conflicto (yo mismo recurro a El País para contextualizar mis escritos) sus contenidos poseen la misma calidad. La gente los prefiere porque ofrecen un punto de vista no oficial, llaman a las cosas por su nombre y opinan sin perder de vista la realidad cotidiana. ¿Será por eso que la revista Life ha dejado de publicarse en papel? ¿será por eso que las ediciones digitales de los grandes medios se rodean de blogueros? ¿será por eso también que hasta las grandes firmas de los periódicos abren sus propios blogs con la esperanza de sacudirse la tiranía de sus editores?

Puede que dentro de poco la sección de opinión de los diarios digitales sea una selección de enlaces a grandes blogs; y hasta es posible que todavía veamos cómo los diarios en papel de pago desaparecen y sólo quedan los gratuitos en plan reliquia del pasado, como los CD y DVD para regalar. Puede que más de un experto se haya planteado ya un panorama semejante, pero lo que es seguro es que no se atreve a verbalizarlo. Si al final resulta que la información se muda a los blogs las personas tendrán que hacer un esfuerzo y seleccionar ellas mismas sus fuentes de información, lo cual supone el final de una forma de concebir la manipulación y la publicidad a través de los medios de comunicación. Aunque este avance también tiene su lado oscuro: tantas décadas de zapeo han anulado la iniciativa del espectador, así que una inmensa mayoría (porque no sabe o porque no quiere) seguirá esperando que le ofrezcan todo masticado, y que se lo lleven hasta la pantalla para sólo tener que apretar un botón. En esta audiencia en busca de amo renacerá la futura publicidad y la nueva manipulación personalizada.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si lo que quieres hacer es contrastar un mínimo tu información, no acudas a El Pais, mejor dicho, no acudas sólo a El País. Si lo que quieres es dar una voz oficial y parcial, entonces acude sólo a El país. No se trata de que sea mejor ni peor
periódico, lo que está claro es que se trata de una parte, y que mejores o peores (esto ya son juicios y conceptos muy pero que muy personales), hay muchas otras.

Mucha de la gente que leemos los blogs buscamos opiniones realmente independientes. Por supuesto cada uno tiende para el lado que mejor le parece...pero si antes a contrastado con diferentes fuentes dicha independencia estará más fundada..., digo...

No obstante, esto es una crítica hecha con todo el respeto que merece tu blog, el cual me gusta mucho. Me parece muy interesante y fluido. Así que ánimo. Esperaré con ansia nuevas entregas.

Anónimo dijo...

Perdón, soy el anónimo de nuevo. Fe de erratas!!!:Ha contrastado, no a contrastado. Q horror!!!

El tecnócrata de letras dijo...

Tomo buena nota de tus consejos, los cuales agradezco, y espero que te aficiones a mis textos; que como habrás comprobado son muy subjetivos.

Como dice este mismo texto sobre blogueros y periodistas, aunque hay pocas, pero hay diferencias entre unos y otros, y yo no soy periodista. En todo caso, mis referencias al El País son de contextualización, y me sirven para ahorrarme explicaciones en las noticias que comento; no son ni mucho menos contraste de fuentes; Wikipedia y otras webs oficiales cumplen también esa función.

La única fuente contrastada aquí es mi opinión, la cual asumo completamente. De todas maneras me alegro de que me hayas obligado a ponerlo por escrito.

Gracias y nos leemos!!!

Flapy dijo...

Hola Tecnocrata :
Soy blogger desde hace 2 años y creo que el poder mediatico de ciertos blogs puede ser muy influyente, pero comparar a un blogger con un periodista me parece bastante atrevido. No olvidemos que un blog es un espacio personal, a menudo unilateral y subjetivo (el periodismo desgraciadamente tambien es asi, pero ese no es su fundamento y creo que aun guarda un poco de su radical).

Tambien depende mucho del tipo de blog. Soy Tecnologo (mas que tecnocrata) pero mi blog es utilizado mas por estudiantes de cultura japonesa que por gente sedienta de actualidad y noticias o de informacion tecnologica.

Por otro lado, tb creo que la prensa escrita, esta aun muy, muy lejos de desaparecer.

Simplemente deseaba dejarte este comentario (sin acritud, por supuesto) y mandarte un saludo desde el otro lado de la esfera.

El tecnócrata de letras dijo...

Flapy: gracias por tu comentario; me has calado a la primera, soy radicalmente subjetivo, pero creo que esa es la mejor base. Luego vendrá la experiencia y matizará mis ideas, de momento estas son las que hay...

Nos leemos!!!

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