El verano que se nos viene encima

Por mi parte, antes de suspender temporalmente el blog, quiero dejar una serie de recomendaciones de ocio cultural para las vacaciones, no necesariamente relacionadas con la tecnología, y así contribuir un poco a la necesaria desconexión. En primer lugar unas cuantas lecturas de todo tipo: Nocilla Dream (2006), de Agustín Fernández Mallo, por si quieres empaparte con la prosa del distanciamiento y la extrañeza de un cotidiano Planeta Tierra; Cosas por las que discutimos mi chica y yo (2002), de Mil Millington, por si prefieres una lectura divertida, fresca e irónica dentro de un argumento muy bien trabado y un final digno de la mejor comedia alocada. Y por último, una recomendación relacionada con el cine: Los girasoles ciegos (2005), del editor, traductor y guionista Alberto Méndez (1941-2004), Premio Nacional de Narrativa 2005 a título póstumo por el primer y único libro que publicó en vida. La adaptación de esta novelita (en realidad tres relatos breves) está firmada nada menos que por Rafael Azcona y José Luis Cuerda (que también la ha dirigido). La película está interpretada por Maribel Verdú, Javier Cámara, Raúl Arévalo, Juan Echanove, Martín Rivas e Irene Escolar, y su estreno es tan inminente que ya hay avance oficial (de entrada no me gusta que la historia principal sea la relación tormentosa entre un curita y una devota mamá, ya no vamos bien):
Por lo visto se trata de una reivindicación cruda y directa de la inmediata posguerra de 1939 que transpira --como afirman algunos-- tristeza y lucidez por todas su páginas. Digo "por lo visto" porque aún no he leído el libro, pero por descontado que pienso hacerlo antes de ir a ver la película, y de paso comprobar si su nivel de tristeza está a la altura de La mano del emigrante (2001) de Manuel Rivas, el cuento más bonito y más triste que he leído hasta ahora. Ya veremos.
De momento, feliz verano. Nos leeremos a la vuelta!!!
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